Damos voz a los artistas

en Smartists

  
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[English translation coming soon here]

Acababa de recibir el contrato de Sony… la ilusión era enorme. ¡Por fin iba a ver mi obra editada! Busqué un lugar tranquilo para leer el documento. Y descubrí que había unas cuantas cosas no me gustaban demasiado. Decidí consultar con un abogado especialista, y su respuesta fue contundente: todo es legal y siendo la primera vez que editas, me temo que tendrás que aceptar. 

Nadie me dio voz en aquellos términos.

La relación con SONY no terminó bien, pero por suerte su incumplimiento me liberó de aquel contrato. Si no, a día de hoy, 18 de mi obras estarían todavía en sus manos. 

Tras el abandono de SONY puse en marcha la web cuentameunaopera.com . Ahí pude utilizar la música de la discográfica NAXOS, quien generosamente me dio carta blanca para toda mi labor educativa en la web… en coherencia con ese ‘fair use’ del que os hablaba en el episodio anterior. Sea  como sea, a la hora de iniciar mis primeras auto-ediciones, que vendía desde mi propia web, pagué las correspondientes licencias de uso a la discográfica, en los términos que se me indicaron. 

Hasta un par de años más tarde no conseguí que una editorial de libros, Ciudadela Libros, se animará a editar la versión libro+CD de la colección. La preciosa colección me permitió acércame a mi audiencia con un producto de más calidad, acudir a la feria de libro… pero una vez más los términos del contrato fueron redactados por la editorial. Eso sí, se me permitió hace algún apunte. Al fin, se trataba de un contrato entre partes, y ahora yo tenía algo más de fuerza para negociar. 

La gestión de mi obra en la web siempre recayó en mí misma. A la editorial no le costó renunciar a esto. Así que me ocupé de montar la página en Facebook y mantenerla personalmente, y luego llegó el canal de YouTube… una vez más tuve que aceptar los términos de aquellas plataformas que se otorgaban licencias no exclusivas, y en las perdía todo control sobre cómo se consumía mi obra. También empecé a ver algunas de mis ilustraciones en páginas ajenas sin permiso… 

Nadie me dio voz. No era posible protestar ante las plataformas, ni responder a los abusos. Lo que tenía que ser una ayuda a la promoción de la venta de los libros, no resultaba herramienta útil, y además iba invadiendo mi vida. 

Si estás escuchando mi historia, y tienes experiencias similares que aportar escríbeme por favor en respuesta a esta newsletter o deja un comentario. 

¡Yo sí quiero dar voz a los autores-artistas!

Y precisamente por eso me puse en marcha para crear la app Smartists, con la que es pero ofrecer a los autores la tecnología para auto-gestionarse en la red. 

Y porque quiero dar voz a los artistas, no me planteo darles una plataforma a mi medida con unos termino cerrados, sino más bien una serie de opciones de licencias que puedan adaptarse a sus necesidades. 

La tecnología no tiene por qué imponernos una serie de condiciones indeseables obligatoriamente, como tampoco son admisibles los abusos de algunos intermediarios.

Desde Smartists queremos dar la voz a los autores-artistas y recordar que las plataformas y los usuarios de arte los necesitan, pues ellos son los primeros creadores de valor del mundo de la cultura. 

En la transcripción de este episodio dejó invitación al Discord de Smartists donde vamos a dar voz a los artistas que quieren acompañarnos hacia el Internet del Valor. Todos los viernes a las 4 de la tarde [horra española] os espero en directo en nuestro canal ‘en español’.

¡Allí os espero!

Georgina Mauriño

Autora participando en la construcción del Internet de los usuarios